Documento sin título
Educación Física y Ciencia, 2006, vol. 8, p. 37-49. ISSN 2314-2561
Universidad Nacional de La Plata.
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.
Departamento de Educación Física.

Artículo/Article

Capital simbólico e investigación. Una nota sobre el capital corporal

Luis Martín Uro

Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, UNLP

Resumen
Este trabajo tiene como propósito presentar algunos potenciales aportes de la Teoría del Campo de Pierre Bourdieu en tres niveles de lectura: El de los fenómenos a estudiar en el marco de un proyecto de investigación, el del estatuto de esta teoría dentro de la Teoría Social Contemporánea y, finalmente, el de la posición del que escribe dentro del campo de investigación. El énfasis va a ponerse en el nivel de los fenómenos que es posible reconstruir a partir del análisis de fragmentos de documentos producidos en el trabajo de campo. Finalmente se harán algunas conclusiones sobre el uso de la categoría capital corporal para designar una subespecie de capital simbólico en el dominio de las prácticas corporales parte de la intervención de la Educación Física en una cárcel de la Provincia de Buenos Aires.

Palabras clave: Bourdieu; Capital; Capital simbólico; Cárcel; Cuerpo; Educación física; Habitus; Investigación social

Abstract
In this text, Martin Uro, carries out a test about potential benefits of "teoría de campo (field theory)" by Pierre Bourdieu in three different levels. The first one concern the project of investigation, the second level regards the statute of this theory within Social Theory Contemporary and finally, this last level is about the position of the person who writes in the investigation field. The emphasis is in the level of the phenomenon that is built possibly due to the analysis of phrases of documents produced in the investigation field. Lastly, conclusions will be carried out as to the use of the category physical capital to name a subspecie of symbolic capital in command of the physical practices for the participation of Physical Education in a jail in the province of Buenos Aires.

Keywords: Bordieu; Symbolic capital; Jail; Physical education; Habitus; Social investigation


Introducción.

El intento de vincular los aportes que puede hacer la perspectiva de Pierre Bourdieu en cuanto a la investigación de los fenómenos del mundo social, en cualquiera de sus dimensiones; nunca puede ser un problema sino que antes debería ser una solución. De todos modos, no esta demás problematizar estos posibles aportes como vía para una actualización coherente y responsable, en el sentido del compromiso con la verdad que esta práctica demanda. Al igual que en otros autores -v.g.: Foucault-; este sociólogo pareciera autorizar desde sus las investigaciones la construcción de una caja de herramientas al momento de elaborar el marco teórico de otra investigación o, en general de cualquier trabajo escrito con algún tipo de impronta anclada en las Ciencias Sociales -esto es salvando las distancias entre la distancia que representa el estatuto de las diferentes especies de investigaciones- ¿porqué razón? Porqué sencillamente ellos han hecho lo mismo con la obra de otros autores.1 Pero pensar los aportes solamente en esta dirección, si bien es de suma utilidad dado que representaría un aporte importante para resolver problemas de investigación sean ontológicos, epistemológicos o metodológicos; o para construir -como se mencionó- un marco teórico parte del diseño de una investigación. Hay que reconocer que no es poco este aporte, dado que en muchos casos es posible a partir de aquí resolver el problema de la distinción entre lo teórico y lo empírico, pues nada más práctico que una buena teoría. Pero hay otras dimensiones a considerar y que, precisamente, son las que empiezan a establecer diferencias con otros aportes.

La tesis central de este trabajo es que en el caso de un enfoque como el de Bourdieu, si es incorporado como parte de las estrategias intelectuales para producir saber sobre algún fenómeno del mundo social; ese saber, con aspiraciones de verdad, lo es en tanto se actualiza en el lenguaje y en un sistema de enunciados. Este lenguaje tiene diferentes niveles como diferentes modos de nombrar diferentes realidades que se interdeterminan y, en muchos casos, se yuxtaponen. El criterio de ordenamiento de estos niveles de lenguaje que se propone es antes provisional -y seguramente arbitrario- respondiendo antes a necesidades metodológicas que de cualquier otra índole.2 A partir de este criterio se proponen tres niveles de lectura o tres momentos. Es decir se propone pensar la "Teoría del Campo" en un nivel de lenguaje y otros dos que, en rigor, podrían considerarse de metalenguaje. El nivel de lenguaje en que se posiciona la "Teoría del Campo" es el de los fenómenos del mundo a investigar en el marco de un proyecto. La intención es que este aporte sea considerado como una propuesta de herramienta analítica para abordar el problema planteado en la investigación; es decir, para hablar de "una realidad" del mundo social relativa al problema de investigación. Este será denominado nivel 2. En los dos niveles de metalenguaje propuestos se pueden distinguir: por un lado, el nivel donde se considera esta teoría como una herramienta para enmarcar la investigación en el campo más general de las ciencias sociales. Esto es: participa en la determinación del enfoque con que se consideran los fenómenos sobre los que se pretende generalizar. Esto implica hacer una indicación sobre el del estatuto de esta teoría dentro de la Teoría Social Contemporánea que incluye una modo posicionarse al momento de intentar dar cuenta de la acción social y orden social. A este nivel se o denominara el nivel 1. Por otro lado, se la puede considerar como técnica de auto-socioanálisis del investigador, en tanto se considera al investigador como un sujeto-objetivante; es decir que tiene una posición objetiva y toma decisiones o posiciones dentro de un espacio social específico. Este, finalmente será denominado el nivel 0. Es importante señalar antes de continuar que estas distinciones en niveles de lenguaje son analíticas antes que reales, volviéndose a insistir en el carácter provisorio y operativo de las mismas.3

Para el desarrollo de este trabajo se considera como eje-situación, donde insertarían los aportes de la teoría de Bourdieu, un proyecto de investigación parte el Programa Incentivos. Pareció pertinente reflexionar sobre uno de los momentos de esta investigación que recientemente culmino: el trabajo de campo.4 El nivel donde se pondrá especial énfasis es en el nivel 2 de los propuestos, esto es la consideración de los aportes de este autor para establecer algunas categorías de análisis preliminares. Esto significa, ponerle un predicado a aquellos datos obtenidos que se pretenden objetivar, fundamentalmente, a través de las técnicas primero de observación y luego de conversación, básicamente, entrevistas en profundidad. Sin embargo, son necesarias dos observaciones operantes en los otros niveles señalados de metalenguaje: una en el nivel 1 sobre el lugar de la teoría de Bourdieu en el mapa de las Ciencias Sociales; y la otra en el operante en el nivel 0; es decir, sobre quien objetiva al nivel 2 y al nivel 1. Es importante aclarar que en este trabajo no se hará un desarrollo mayor en el llamado nivel cero; por lo que un análisis en este nivel estaría, por el momento, sólo sugerido. En el siguiente apartado se procederá a ampliar algunos conceptos desde estos niveles de metalenguaje.

El nivel cero y el nivel 1 de la objetivación: objetivar el campo y objetivar a Bourdieu.

El punto de partida es el nivel 0, el del sujeto objetivante. El contexto: el presente trabajo. ¿Qué se entiende por objetivar a o desde Pierre Bourdieu? En primer lugar, quién escribe lo hace en tanto participante, de un proyecto de investigación, de un equipo de trabajo o desde una comunidad determinada. Esto implica un conjunto de relaciones sociales que se configuran en un campo determinado. Más o menos en un campo de estas características, como en otros de características similares, hay un compromiso con la producción de un tipo saber con razonable pretensión de verdad. Pero hay una instancia disciplinaria que lapidariamente indica una posición objetiva en tales campos más allá de la posición que se tome: el examen. Esta instancia se objetiva bajo la forma de presentación de una monografía, de un informe de investigación o un informe de casos. Esta clara esta posición objetiva: dominado en ese campo en tanto que se impone una lógica relacional pregnada con un cierto grado de violencia simbólica. Una hipótesis razonable sería que el observador -investigador- entrevistador - operador social; no investiga/produce en y sobre un campo que desconoce absolutamente; sino que, por el contrario, tiene ya una experiencia en el mismo. Dicha experiencia supone que de un modo u otro haya tenido algún tipo de participación en el ámbito que investiga o interviene y, en consecuencia, es reconocido por otros lo que deriva en el acopio, aunque sea mínimo, de capital simbólico. Este carácter de su posición objetiva en cierta versión del campo es de dominado respecto del director del proyecto o coordinador del programa; pero hay un nivel de dominación, otras tantas versiones del campo, del que participa como sujeto-objetivante. Es decir que no es plenamente dominado sino que participa en cierto sentido de la dominación. Es, en consecuencia, al mismo tiempo dominante. Las acciones que comportan este tipo de relación son las que definen en buena mediad su posición; por ejemplo: transforma a Bourdieu en objeto de estudio, digitaliza testimonios, confecciona informes escritos sobre casos en tratamiento, etc. Se puede advertir porque no sólo esta subordinado, sino que también participa en la dominación: porque también domina un conjunto de técnicas con las que se objetiva el campo. En este punto estamos objetivando desde el enfoque de Pierre Bourdieu, la posición del investigador en el campo, es el nivel cero de ese particular autosocioanalisis.

En el siguiente apartado se pretende hacer un señalamiento sobre la importancia del aporte de los trabajos de este autor en el propósito de establecer categorías de análisis para los testimonios obtenidos los trabajos de campo. Pero en este apartado se hará una indicación a manera de hipótesis de lectura sobre el lugar que ocupa en el campo de las teorías sociales contemporáneas. Es decir que ya estamos asumiendo el nivel 1 de metalenguaje. Estamos objetivando a la sociología de Pierre Bourdieu. Randall Collins (1995:51-126) construye un mapa donde es posible ubicar las teorías sociales contemporáneas en diferentes constelaciones. Este ordenamiento se lleva adelante en virtud del posicionamiento que adopta cada una frente al orden social y la acción social. En virtud de esto es que se puede ubicar la Teoría del Campo dentro de la tradición del conflicto.5 Este es el concepto eje dentro de esta tradición que tiene como principal referencia a Marx, pero que también Max Weber puede ser incluido. De este modo, no se pretende señalar que el conflicto sea lo que define la acción social (colectiva) y el orden social (conflictivo); sino que para quienes estarían dentro de esta tradición la clave interpretativa fundamental de los procesos sociales es el concepto de dominación. En el caso de la teoría de Bourdieu este concepto es fundamental pues es uno de los motores de las dinámicas de los campos. Con ello hay una doble reelaboración de la teoría sociológica: por un lado, complementa la herencia de los clásicos (Marx, Weber y Durkheim) y por el otro los actualiza. Hay una voluntad de superar falsos dualismos: individuo-sociedad, subjetivismo-objetivismo, agente-estructura, teórico-empírico, idealismo-empirismo, conciencia-inconciencia, método cuantitativo-cualitativo, explicación-comprensión. Por otro lado, va intentar estudiar, en líneas generales, lo mecanismos mediante los cuales la sociedad reproduce estructura de diferenciación, distinción y exclusión social. Por último, se va a posicionar frente a reduccionismos como el substancialismo que se preocupa por las propiedades de un grupo antes que por las relaciones; el intelectualismo que pretende imponer la creencia de la existencia real de las clases en el papel; el economicismo que tiende a definir las relaciones sociales en términos de meramente del capital económico y, por último, frente al objetivismo ingenuo opone la consideración de la dimensión simbólica de las luchas y la dimensión de la lucha simbólica.

Nos detendremos un poco más en el concepto de campo. Esta noción bien puede considerarse como campo de lucha y, a la vez campo de fuerza, este concepto dentro de la obra de este autor es clave. En tanto que campo de fuerzas, recurriendo a una metáfora proveniente del campo de la física, ese espacio es considerado como un conjunto de relaciones objetivas que se imponen a quienes están en ese campo, son irreductibles a las intenciones de los agentes individuales e, incluso, a las interacciones directas de los agentes. Pero Bourdieu (1990:282-3) también lo entiende al campo como un espacio social estructurado de posiciones e interacciones objetivas; son campos de lucha porque en ellos hay agentes que pugnan por la producción, distribución o apropiación de un capital (económico, cultural, social, simbólico).6 En definitiva, un campo social es un espacio pluridimensional de posiciones y tomas de posición. Sin embargo, se hace necesaria una explicitación de la noción de capital antes de continuar.

Por capital se entiende una forma -digamos- de energía, de fluir que adquiere básicamente tres respectos: es circulante en tanto se transforma y muta, es fijo en tanto se objetiva en bienes y es líquido en el sentido de constituir la resultante en la relación entre lo que se incorpora, producto de la acumulación, y los costos de esa acumulación de algún tipo de patrimonio.7 Para la economía política clásica (Smith o Ricardo), el capital junto con la naturaleza y el trabajo es lo que origina la riqueza. Marx (1970:28, 36) es crítico en este punto dado que la única fuente de riqueza en rigor es el trabajo. El trabajo es una forma de relación con la naturaleza y el capital no es otra cosa que trabajo acumulado. En consecuencia es un tipo de tipo de relación social de producción que tiene por resultado la acumulación de energía humana y de la plusvalía obtenida a partir de la extracción de trabajo.8 Salvando la relación que tiene Bourdieu, en general con el pensamiento marxiano, y particularmente, con su perspectiva sobre los diferentes tipos de capital; en líneas generales, podría decirse que hay un cierto acuerdo en este concepto de capital como una forma de trabajo acumulado interiorizado o transformado en un proceso constante de transformación, mutación y transmisión intergeneracional. Este reconocimiento implica subsumir, en buena medida a su concepto de capital a la lógica de la acumulación capitalista. 9

Los agentes se distribuyen en primera instancia, por el capital global que detenten; y, en segunda instancia, por la composición del capital específico que se pone en juego en ese campo. Es decir, la distribución es por el volumen y el peso relativo de las diferentes especies de capital en el conjunto de las posiciones es lo que, en buena medida determina las posiciones en un campo. Los agentes en ese campo poseen intereses, creencias y valores que configuran una illusio, es decir que juegan un juego a partir de una imagen que poseen de ese campo y de las relaciones dentro de ese campo. Hay además reglas de juego: el sentido práctico para Bourdieu (1995:65-6, 79-80) es la posibilidad misma de jugar el juego, de hablar una lengua que lo incluye y lo transforma en un productor de estrategias dentro de ese campo. Entonces, cada agente tiene una posición objetiva dentro de cada espacio social dada por el volumen y la composición del capital; pero también por la trayectoria. Pero la cosa no queda ahí: las acciones de los agentes en ese espacio están mediatizadas por un hábitus mediante el cual toma una posición que se deriva en prácticas articuladas en estrategias de conservación, sucesión o subversión. Bourdieu (1995:90-1, 1991:92) define este concepto fundamental en varias zonas de su obra. Básicamente, se puede lo pude entender como un sistema de disposiciones adquiridas por aprendizaje implícito o explícito que tiende a ser generador de categorías de percepción y apreciación del mundo, además de ser un principio general de la acción. Es en cierta manera un sistema e disposiciones que finalmente se ajusta al juego que plantea un espacio social determinado.

Finalmente, objetivar a este autor en tanto objeto de estudio intenta ser algo más que un mero sometimiento de una cierta violencia simbólica, no es "cosificarlo" por nada aun siendo que se interpreta para interpretar; pero ¿no se violenta un texto cuando se lo interpreta? Si; pero tal vez habría que acordar con Nietzsche en que el conocimiento es eso: es violencia, es el resplandor de las espadas cuando chocan. Habrá que aceptar que esa es la parte amarga de la producción de saber. Por esta razón, la cuestión estaría en el compromiso con la verdad que haya detrás de esta operación. En tanto que el develamiento de aquello que esta oculto sea el horizonte que guíe esta práctica no parece que vaya a traicionarse el espíritu con que Bourdieu llevo adelante su obra y, en consecuencia, puede decirse que hay una apropiación conciente y racional de algunos de sus aportes y que su actualización es legítima.

El nivel dos de la objetivación: las prácticas corporales y el cuerpo como capital simbólico.

En este apartado se presentarán extractadas referencias al cuerpo y las prácticas corporales en documentos elaborados a partir de la trascripción de entrevistas y selección de fragmentos de informes parte del trabajo de campo llevado adelante en el ya mencionado proyecto de investigación. Se trata de un conjunto de reflexiones que toman como clave interpretativa algunos los mencionados conceptos incluidos en la obra de Bourdieu. A partir de aquí que se espera hacer un aporte al momento de derivar algunas categorías para el análisis de los registros obtenidos en el trabajo de campo.10

Durante la investigación uno de los ejes a través de los cuales se construirían categorías de análisis tenía que ver con todo lo relativo al cuerpo. Este eje era, a diferencia de los demás, de carácter exploratorio debido a que, si bien no es menor el tema, no estaba dentro de las búsquedas principales propuestas en el presente proyecto. Desde aquí se había pensado establecer categorías que permitan recuperar testimonios sobre el cuerpo como instrumento; pero surgió la posibilidad de arriesgar la construcción de categorías que recuperen al cuerpo como capital simbólico. Esta última es la que se desarrollará en esta parte de la presentación. Dos fragmentos seleccionados serán por el momento suficiente para ejemplificar; y a partir de aquí se desarrollará la noción de capital simbólico y la propuesta de considerar al capital corporal como una de sus sub-especies.

El primer fragmento corresponde a un dialogo ocasional en el marco de una de las observaciones. Nariche de aproximadamente treinta y cinco años es interno en una cárcel de mediana seguridad, con causa de robo. El contexto de la conversación es unos minutos después de finalizado un partido de fútbol:

"...Nariche: -ofreciendo agua- "...¿sabes algo de esto?..." (hace un gesto, mirada panorámica al predio carcelario)

Observador: -entendiendo que es por su trabajo- "...no, la verdad es que estoy en otro ámbito, el de asistencia. Acá vengo a observar, aprender como trabaja el profesor. Quiero saber como es el laburo..."

Nariche: "ah, esta bien. Hace poco pase a este régimen.(por el de mediana seguridad) Me queda poco, estoy más tranquilo..."

[...]

Observador: "...te vi jugar. Bien. Algunos de ustedes corren bastante ¿no?..."

Nariche: "...Y si. Fíjate que acá te levantas a laburar temprano y a las diez de la mañana ya terminaste. Así ¿qué hacés? Algunos hacemos gimnasio, jugamos al fútbol. ¿Cómo no vas a estar en estado? Sino es así te volvés loco..."11

El segundo fragmento extraído de otra observación donde también ocasionalmente ocurre un dialogo con el profesor de Educación Física que trabaja en la unidad. Aquí recuperamos parte del informe y una parcial reconstrucción de ese dialogo:

"...la intervención del profesor fue durante la semana. En la gestión de esta jornada contó la colaboración de Luis -uno de los internos que ejerce cierto liderazgo-. Es un personaje muy especial: es un hombre de mediana edad, elegante y buena presencia física y buen vocabulario. Parece tener siente complicidad con el profesor en el manejo de las acciones del torneo: Participa en el armado de los equipos en la gestión de un "vestuario" para que los visitantes se sientan cómodos al cambiarse, etc. Según comenta el profesor, Luis había sido un exitoso y adinerado empresario que desde chico practicaba boxeo en forma amateur. Luego el profesor nos informa que Luis le ha confesado que el boxeo lo ha ayudado mucho a estar tranquilo, le ha dicho "¿sabes la facilidad de palabra que te da saber que podes noquear a cualquiera?..." 12

Sobre la base de estas referencias el propósito sería el de considerar como marco interpretativo la noción de capital simbólico.13 En primer lugar, habíamos señalado que la epistemología de un autor como Bourdieu es relacional, es decir que se propone analizar las relaciones sociales pensándolas dentro de un campo. El campo se define por lo que esta en juego; esto es: por intereses específicos irreductibles a los intereses específicos de otros campos. La estructura de este campo, a su vez es un estado de fuerzas de las instituciones y agentes que intervienen en la lucha; y de aquí es que se derivan las estrategias tendientes a tomar posiciones desde una posición objetiva en una región del campo, siendo esto lo que permite tener mejores expectativas para lograr la posesión del bien específico que dichos intereses específicos demandan.14 Hasta ahí estamos resumiendo buena parte de os expuesto en el apartado anterior. En el campo de relaciones sociales de la población carcelaria, habría una dimensión corporal que se torna fundamental al momento de tomar una posición, pero también al momento de tomar una posición objetiva en ese campo. Por esta razón, este bien puede considerarse como un tipo de capital. Por el cual la lucha es tendiente al logro de una posición objetiva en ese campo que permita dominar la producción, acumulación y distribución de dicho capital. En este cometido, y en dicho campo, según las condiciones en que el capital se disponga; van a haber estrategias por parte de quienes estén en dicha lucha. Estas estrategias pueden ser de ortodoxia, si están en una posición dominante; o de herejía, si son dominados y pretenden; o bien, subvertir el orden, o -al menos- modificar, algunas reglas del juego con el propósito que las fuerzas de ese campo los empiecen a beneficiar.15 Por ejemplo, en el caso de la lucha política, lo que se pone en juego es la imposición de un modo de ver el mundo social, más exactamente, las categorías que posibilitan esta visión. Ocurriría algo similar en este espacio social, solo que el cuerpo como lugar de reconocimiento es un capital; pero no sólo el cuerpo individual; sino que también la suma de la fuerza física de otros cuerpos. Es decir, se trata de imponer una serie de categorías de percepción que a la vez son categorías actuantes al participar en la formación de un sentido común determinado.16

El poder de nominación se presenta en una dimensión de lucha que es simbólica y que va a constituir un tipo de capital que es definitorio en ese campo: el capital simbólico. La "tranquilidad para hablar", el "no volverse loco" son modos en que les posible nominar dentro de ese espacio de relaciones. Esto es: decir lo que es verdadero que equivale a imponerse. Pero para ello es necesario detentar un cierto capital que sostenga la apuesta como lo sería el capital corporal; básicamente, porque permite que lo demás venga por añadidura.

De este modo, bien puede considerarse al capital corporal como una subespecie de capital simbólico en tanto forma de reconocimiento. Este concepto clave en la Teoría del Campo que aporta Pierre Bourdieu (1990:293), puede entenderse, entonces, como un capital de cualquier especie reconocido en un campo determinado por un agente otro que posee ciertas categorías de percepción y apreciación provenientes de la incorporación de las estructuras constituidas en este campo como resultado de las luchas anteriores. En sus consideraciones más reciente este autor lo entiende como el "ser importante para otros", como una justificación continua de la existencia; pues aquello que escasea es el reconocimiento. En consecuencia, de todas las distribuciones es la más desigual y cruel; pues también en el estigmatizado o en el paria se puede decir que hay una capital simbólico; pero negativo. Precisamente, la imposibilidad de hablar o la locura son formas por las cuales puede darse un reconocimiento negativo que en un campo de las características del carcelario podrían entenderse, no sólo como factores constitutivos de dominación, sino que también podrían concluir en la disolución subjetiva e incluso física, corporal, de aquel que lo detente.17 En consecuencia, la peor derrota es la de los vencidos en la lucha simbólica. 18

Es por la dinámica de este poder simbólico -el poder de nominación- que se impone un modo de ver el mundo. Es de este modo que quedan definidos los que están más autorizados, tanto en el nivel personal como institucional.19 En consecuencia, la lucha -en buena medida- es por el reconocimiento. De esto se desprende que el capital simbólico esta compuesto, además, por el acervo de reconocimiento que puede tener tiene un individuo, una institución, un gobierno o un cuerpo; y que facilita una supremacía en la lucha por el poder de nominar, de imponer una visión constructora de sentido común, o directamente por imponerse. La "tranquilidad de hablar", la posibilidad de dominar la locura a partir del acopio de una cantidad de recursos producto de diferentes experiencias es lo que podría configurar, además de su dimensión cultural, este capital corporal que formaría parte de las garantías necesarias a la existencia en ese campo y eso se reconoce. Luis y Nariche detentan este capital y pueden imponer su visión de las cosas. Ahora bien ¿cuál es el eje de la dinámica por el cual los agentes, para este caso Luis o Nariche, al interior de ese campo accionan? La respuesta es que el eje de la acción es el hábitus. Luis o Nariche tienen, en buena medida, la "tranquilidad de hablar" o la posibilidad de "no volverse loco" por el acopio de este capital corporal. Esto les permite, además de ocupar una posición objetiva, tomar una posición en ese campo. El hábitus es un principio, una disposición que los hace percibir, valorar y accionar en ese campo de cierto modo y no de otro. Es también por hábitus que incorporan ciertas experiencias que tendían como resultado un acopio de cierto capital y no otras.

Conclusiones.

Finalmente, el cuerpo o el modo corporal que se configura en los casos señalados puede considerarse como una subespecie de capital simbólico que garantiza la supervivencia tanto psíquica como de hecho en ese ámbito que bien puede entenderse como un campo de lucha donde las acciones están mediatizadas por el hábitus. En esto hay identidad construida que se manifiesta en gestos y modos que parecen decir "esto que ven aquí y estas prácticas son la condición de mi existencia". En consecuencia, de este modo en que el cuerpo es construido e interpretado es que se lo entiende como una especie de capital simbólico del que se deriva un poder simbólico que no necesita de la fuerza física, solamente, para poder nombrar la verdad o para imponerse. La idea de considerar la noción de capital corporal como una sub-especie capital simbólico es un intento de dar cuenta de los particulares modos en que se vincularían prácticas corporales, la construcción de identidad y las representaciones del cuerpo mediatizadas por la cultura en su dimensión social donde la Educación Física tiene algo de participación y, tal vez, algo que decir. 20

El propósito de este trabajo fue el de ensayar modo en que podrían construirse categorías a través de la adaptación de algunos aportes de la teoría de Pierre Bourdieu; y valga este como un modo -entre otros posibles- en que se podría organizar esta etapa en una investigación. Para nada deberían entenderse estas consideraciones como un intento de generalizar mas allá de la unidad de análisis planteada; en cualquier caso, si se pretende llevar más allá, lo saludable sería discutirlo y reformularlo todas las veces que sea posible. En este punto podría decirse que radica el genuino valor heurístico de la propuesta.

Se han planteado diferentes lecturas de este aporte destacadas en tres niveles: un nivel de lenguaje (nivel 2) y dos de metalenguaje [niveles 1 y 0]. Y, por último, entiéndase bien: este no pretendería ser un avatar más de la Educación Física que incluye una teoría de otro campo y que mecánicamente se aplica a alguna problemática cercana para generalizar luego sobre hechos similares; sino que se trata de la construcción de teoría a partir de los registros recuperados en el trabajo de campo de una investigación que desde la Educación Física se lleva adelante. En esta investigación se intenta dar cuenta de las prácticas de la disciplina en ámbitos y sujetos "no habituales" -por decirlo rápidamente-. Desde aquí se pretende el establecimiento de categorías de análisis que nos introduzcan en una reflexión sobre las prácticas que bien podría derivarse -en el mejor de los casos- en la construcción de teoría.21 En este trabajo el recurso fue a la teoría de Pierre Bourdieu, se recurrió a ella como una caja de herramientas en los diferentes niveles mencionados. El nivel de lenguaje que fue llamado nivel 2 no fue otra cosa que recurrir a la Teoría del Campo como herramienta analítica para abordar el problema de investigación. Es decir, para hablar de la realidad. En siguiente nivel, el nivel 1 que se consideró de metalenguaje debido a que es un lenguaje sobre otro lenguaje, ubicó a la Teoría del Campo en su valor de herramienta teórica para encuadrándola en el contexto del conjunto de las teorías sociales contemporáneas. Por último el nivel 0 de metalenguaje, asume la condición de "confesión teórica"22; y algo más, es una especie de autosocioanalisis que intentaría posicionar a quien escribe dentro el campo de la investigación con la aspiración de ser coherente en la producción de saber sobre las prácticas corporales.

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1 En buena medida este es el tema de atraviesa la entrevista. Por ejemplo nos indica que ante un apuro teórico es común en él recurrir a Wittgenstein (Cfr. Bourdieu, 1993:22).

2 En este punto hay acuerdo con Carballo (2005:107) en la argumentación que autoriza el recurso de métodos de las ciencias sociales en el campo de la Educación Física. Esto se fundamenta en el hecho de que la disciplina es una práctica que en buena medida es pedagógica, lo que la incluye como una práctica social. Pero aún en buena parte de sus versiones no pedagógicas sigue siendo una práctica social; en consecuencia, los métodos utilizados en las ciencias sociales pueden brindar un importante aporte al momento de indagar por las prácticas de la Educación Física en sus diferentes ámbitos.

3 El recurso de presentar la propuesta en niveles de lenguaje se relaciona, en forma general, con la noción de "juegos de lenguaje" en las Investigaciones Filosóficas de Wittgenstein. Particularmente ver en la parte I la autocrítica del # 23 y el ejemplo de la tabla en el # 86.

4 Este trabajo se lleva adelante en el marco del Proyecto 11H360 - Educación Física y sujetos con necesidades y en situaciones especiales en ámbitos no formales. Contenidos, propósitos y formas que adopta su enseñanza. UNLP, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Inicio 1° de enero de 2003. Finalización 31 de diciembre de 2004. Director: Prof. Mg. Carlos Carballo.

5 La teoría del conflicto afirma que si damos por sentado que la sociedad es consensual, adoptaremos modelos funcionales, tomaremos posiciones sistémicas conservadoras y emplearemos metodologías empiristas y antiteóricas. (Cfr. Alexander, 1987:17-18).

6 En el apartado siguiente se desarrollará más ampliamente el concepto de capital simbólico.

7 Cfr. Bowles (1990: 21, 64, 71-72), Dobb (1973:80-87, 1994: 38-43).

8 Cfr. Marx, 1970:35-39.

9 Cfr. Bourdieu, 2000:131.

10 Parte de este análisis fue presentado en la ponencia "Educación Física y sujetos con necesidades y en situaciones especiales en ámbitos no formales. Contenidos, propósitos y formas que adopta su enseñanza. Las cuestiones relativas al cuerpo". En las 1° Jornadas de Investigación en Educación Corporal de la Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (UNLP). Departamento de Educación Física. La Plata, Buenos Aires, diciembre de 2005.

11 Proyecto de incentivos 11/H360 (2003-4), Informe de observación en la cárcel de Gorina, La Plata, 25/9/04.

12 Proyecto de incentivos 11/H360 (2003-4), Informe de observación en la cárcel de Gorina, La Plata, 12/10/04.

13 La dimensión subjetiva que se plantea aquí es abordada más ampliamente en Uro, 2006: 225-242.

14 Cfr. Bourdieu, 1990:135-136.

15 Cfr. Bourdieu, 1990a:137.

16 Esto cobrará vital importancia en la argumentación de Hobbes (Cfr. Leviatán, IV.)

17 Esta especie de capital simbólico negativo es también analizado en otra clave interpretativa por Agamben (2002:41-89) a través de la figura del musulman como el no - hombre producto final del campo de concentración. Digamos que este sería el enclave principal de la maquinaria biopolítica del racismo. Algunas conclusiones sobre esta cuestión en el campo de la Educación Física y en las cárceles de la Provincia de Buenos Aires se esboza en Achucarro y Uro (2005).

18 Cfr. Bourdieu, 1999:316-319

19 Este seria el tipo de capital que permite decir lo que "merece ser dicho". (Cfr. Bourdieu, 1999:316-319).

20 Alguna de las cosas que tiene para decir la Educación Física están planteadas en Achucarro (2003) del que sólo tengo palabras de agradecimiento.

21 En este punto es importante aclarar "...La teoría es una generalización separada de los particulares, una abstracción separada de un caso concreto..." (Alexander, 1987:12) Por ejemplo en sociología hay además de teorías generales, teorías especiales como por ejemplo: la teoría de la estratificación, la socialización, la política, etc. Las teorías generales son teorías acerca de todo lo que ocurre en las "sociedades" en cuanto tales; por ejemplo: teorías acerca de la modernidad, más que sobre una sociedad moderna en particular. Se intenta en este trabajo la construcción singular que un enfoque teórico con el objeto que -en el mejor de los casos- sea una contribución a la construcción de un tipo especial de teoría que sería una teoría de la Educación Física.

22 Cfr. Willis, Paul (1984) "Notas sobre el método". En: Cuadernos N°2, Santiago: Rincuare. Pág. 454 (Citado por Carballo, 2005:117).

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